martes, 26 de junio de 2012

I feel like this was haunting.

Ni todo el amor del mundo podría salvarte, teniendo toda esa inocencia dentro. Sabes que intenté una y otra vez hacer que cambiases de opinión, que cambiases tu mente. Ahora me duele mucho verte, sabes que no me gustaría estar en tu lugar, es un infierno que no puedo describir. Por eso ahora me gustaría dejar arás mis días, intentando encontrar mi camino. De todos los sentimientos que tuve solo guardé los tuyos y los de nadie más. No sé qué debería hacer, allá donde quiera que vaya, te veo. ¿Qué debería decirte?

viernes, 22 de junio de 2012

Viceversa.

Cuando descanses y te recuperes volverás a ser Mari. ¿Quién es Mari? Pareció convertirse en otra persona, todo desde que acabó Septiembre. Tienes razón, desde hace varios meses ya ni siquiera sabía quien era, solo me importaba una cosa, o más bien una persona, y le he dedicado meses de mi vida, sin darme cuenta de todo lo que me estaba perdiendo. Una preocupación sin sentido, no sé. Pasa el tiempo y te das cuenta de  que ya no eras tú misma, porque todo estaba condicionado por él. Qué triste.

¿Ha pasado un mes? He perdido la noción del tiempo. Al fin todo ese infierno de los últimos meses parece haber acabado. Sí. Ha tenido que acabar para que de repente, así por casualidad (¿O tal vez no?) me de cuenta del tesoro que tenía y tengo a mis pies, porque has vuelto a decírmelo después de mucho tiempo. Parece que he despertado de una larga pesadilla, y ahora todo me da igual, porque vuelve a ser perfecto. He vuelto a sentirlo. Idem. Tú ya me entiendes.

Tras la conversación de hoy, ¿Consideras que vuelvo a ser Mari? Tu Mari.
¿Verás esto? Quién sabe.
Si es así, házmelo saber.


Capicúa :)

domingo, 10 de junio de 2012

De vuelta con desvaríos mentales.

Es muy triste que todos los recuerdos que guardo de él sean malos, menos uno. Sé que tiempo atrás hubo tiempos mejores, pero no lo fueron con ni por él, y es por eso por lo que llega ese día en el cual te resignas, simplemente. Ya no te molesta lo que te haga, ya no sientes rabia cuando te gira la cara, ni odio cuando te dice esas cosas que te hacen daño, ya no sientes celos de otras chicas que le rodean, ni siquiera notas ya esa sensación en el estómago cuando le ves. Pura y simple resignación. Sabes que siempre fue y será así, no va a cambiar, no verá la luz ni se presentará en tu puerta, ni aparecerá con un ramo de rosas tirándote piedras a la ventana, no. Eso no va a pasar y, llega un momento en el que no sientes más que tristeza. Es muy triste que esto se acabe aquí y así, mucho. Estoy tan triste...



M.A.P.