No sé enamorarme, mi único amor correspondido es el Indie. A veces escribo.
sábado, 27 de abril de 2013
sábado, 20 de abril de 2013
Pues eso
Llegas, posas las llaves. Enciendes la lamparilla del escritorio, te tiras en la cama con el abrigo aún puesto, y te quedas mirando a cualquier punto muerto mientras que intentas disimular. Cierras los ojos. Crees que va a suceder lo típico, lo que sucede en las películas, pero no sucede (en realidad sabías que no sucedería). Te resignas, te levantas, te quitas el abrigo y te enciendes un cigarrillo. Y como cada día, vuelves a darte cuenta de que nada va a cambiar. Otro día más, otro cigarrillo.
El último, ¿No? Como el de ayer.
Luego piensas en que pronto llegará el verano y pronuncias en alto las primeras palabras desde que llegaste:
Menuda mierda.
viernes, 19 de abril de 2013
Amor lo llamaban
Que dejé de lado aquella mierda del amor de película.
Ahora no creo ya ni en el mundo.
Ahora creo en la gente ridícula.
Ahora no creo ya ni en el mundo.
Ahora creo en la gente ridícula.
lunes, 15 de abril de 2013
viernes, 5 de abril de 2013
¡Abril otra vez! Sí
Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño. Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio. Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. Me gusta la gente que posee sentido de la justicia. Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada. Me gusta la gente que con su energía, contagia. Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera. Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata. Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos. La gente que lucha contra adversidades. Me gusta la gente que busca soluciones. Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen. Me gusta la gente que tiene personalidad. Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón. La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse gente.
miércoles, 27 de marzo de 2013
Demasiado
¿Sabes? A mí nunca me han gustado demasiado los cambios. Soy una persona que se aferra demasiado a la rutina, y eso lo veo como un defecto. Por eso, aunque no sea mi naturaleza, intento romperla. Siempre lo hago: escapo, si veo que se me juntan los problemas, o si veo que me ahogo, me voy. También soy muy contradictoria, si no me gusta estar demasiado tiempo en un sitio me voy a otro. "Desconectar", lo llaman. Yo lo llamo huir. Me largo de viaje, y ya está. Hago mil viajes, conozco otras culturas, otra gente, otros idiomas bla, bla, bla.
Ahora es cuando entras tú. Tú, no sé ya como decirlo. Ahora mismo no lo crees, pero te sorprenderías. Tú estás en esa rutina. Si hago un pequeño recuento, en los dos últimos años he hecho dos viajes fuera de España, y ahí has seguido. Sigues dentro de mí, eres lo único de lo que no puedo escapar, lo único. Todos mis problemas se quedan en mi ciudad menos tú, me das la chapa en mi cabeza y estás conmigo todo el santo día y ni tienes que pagar por facturar en el aeropuerto, ni tienes que tragarte las horas de espera, hijo de puta. ¿Es un problema? Supongo, lo parece. El curso que viene me marcho a estudiar a Reino Unido y voy a estar fuera un año. ¿Seguirás en mi cabeza cuando vuelva? Tengo muchísimas ganas de comprobarlo.
Yo antes, ingenua de mí, pensaba que se podía hacer algo. Que podría ser, salir bien. Ahora ya sé que no, que no podrá ser nunca. Por ello pongo tierra de por medAH, perdón, que eso no sirve. A ver, para que lo entiendas. He decidido que ya es hora de acabar con esto. Pero que no te hable no significa que te haya olvidado, que no me importes, no significa que no esté las veinticuatro horas del día pensando en tí, ¿Sabes? El peor sentimiento del mundo es fingir que algo no te importa en absoluto, cuando en realidad es lo único en lo que piensas. Eso es lo que pasa.
Aun así, no hablar contigo ni saber nada de ti no me preocupa en absoluto. Estoy convencida de que, incluso aunque me fuese de aquí años, décadas, qué se yo... Incluso aunque en todo ese tiempo no supiese nada de ti, volvería a encontrarte. Siempre lo hago, siempre. Porque se trata de ti y no de una persona cualquiera, no una persona que pasa por tu vida unos meses y luego se va. No, eres tú, y siempre vuelves (Por desgracia para mí). Aunque ni siquiera tú lo sepas...
sábado, 16 de marzo de 2013
Siempre lo he considerado una ventaja
-¿Qué?
-Me siento infinito.
"Aunque nada nos mantenga juntos, podemos derrotarles para siempre.Yo seré rey, y tú, tú serás la reina. Aunque nada les ahuyentará, tú y yo podemos ser nosotros mismos por un día. Podemos ser héroes solo por un día"
:)
Cosas que siempre pierdo
La funda de las gafas.
Las llaves.
El alambre del pan de molde.
El libro de gramática de inglés.
Los calcetines.
Los paraguas (Esto no tiene remedio).
El cargador del móvil.
Las horquillas/gomas de pelo.
Los nervios.
Esto es una gilipollez. Lo sé. No sé por qué lo hago.
Adiós.
Las llaves.
El alambre del pan de molde.
El libro de gramática de inglés.
Los calcetines.
Los paraguas (Esto no tiene remedio).
El cargador del móvil.
Las horquillas/gomas de pelo.
Los nervios.
Esto es una gilipollez. Lo sé. No sé por qué lo hago.
Adiós.
miércoles, 13 de marzo de 2013
No me des explicaciones absurdas. Bueno, mejor no me des explicaciones de ningún tipo
"Todos cometemos errores", me decía. Claro, y por eso se supone que soy humana. Dudo que tú lo seas (pero ese es otro asunto). Igual yo tampoco lo soy. Bueno, el caso. A lo largo de mis 19 años he ido descubriendo poco a poco la clase de gente a la que tengo la desgracia de enfrentarme día a día. Gente a la que no entiendes, gente que se piensa que tiene poder sobre ti o gente que sabe bien cómo hacerte sentir un ser insignificante, porque sabe cómo hacerte daño. Realmente no lo entiendo. Piensas que les conoces, piensas que al fin y al cabo siempre habrá alguien que esté ahi para apoyarte cuando tengas un mal día, que entienda tus cambios de humor, que esté disponible a horas indecentes, alguien en quien confiar. Bueno, dejadme que exponga mi opinión: ese alguien no existe. Y si existe, está muy lejos de ser encontrado. Pero mucho. Total, que como ya sabemos todos, estamos y estaremos solos. Y no puedes esperar nada de nadie. Lo más triste de todo esto es que llegue un día en que te das cuenta de que te estás volviendo como ellos... Qué coño, ser buena persona no sirve de nada. Claro que, con un simple "todos cometemos errores", pues se arregla.
Claro que sí.
viernes, 8 de marzo de 2013
Otro mes después
Realmente nunca ha salido bien pero ya me conoces, me gusta arriesgar. Siempre te lo he dicho, porque siempre has sido la única que ha sabido todo sobre mí: si no me arriesgo, no sabré nunca lo que podía haber sido. Repito, nunca me ha salido bien, pero supongo que alguna vez tendrá que ser la buena, la que se hace esperar. Necesito decirte algo y, no sé si esa vez será la buena; no tengo ni la más mínima idea pero presiento que si no lo hago de una vez, estallaré.
Remontémonos al primer día que te vi, al día en que te conocí. Bien, pues esa misma noche, antes de dormirme lo último que pensé fue: "Quizá el mundo sí pueda ser un buen lugar para vivir, después de todo". Vale, eso para empezar. Y ahora te diré que desde ese día y hasta hoy, mi vida ha ido cobrando un poquito más de sentido a cada momento. No me mires así, es verdad: cada vez que sonríes tiro a la basura un problema, y ya he dejado de coleccionarlos. Todos los momentos que paso contigo me llenan, hasta el punto en que siento que cada día que pasa soy un poquito más feliz que el anterior, y tengo la certeza de que al día siguiente seré también un poquito más feliz. Quizá seas esa persona que todo el mundo necesita tener en su vida, esa persona necesaria. Necesaria y especial, eres jodidamente especial, y necesito que sigas llamando a mi puerta cada noche y que nos tumbemos en el suelo a mirar el techo y a hablar de Anatomía de Grey. Necesito que sigas acompañándome al centro y al supermercado, porque sino me pierdo. Y necesito ver cómo caminas delante de mí, te giras para ver si todavía sigo ahí y me guiñas un ojo sonriendo. Necesito que sigas formando parte de mis días y necesito que estos seis meses duren eternamente, necesito que lo entiendas y necesito que me quieras, porque yo te quiero. Eso es lo que quería demostrar con todo esto, te quiero. Estoy enamorado de ti y, sinceramente, no sé si esta será la buena, pero te aseguro que no me arrepentiré de haberme arriesgado, porque nunca lo hago. Y menos si es por ti.
viernes, 8 de febrero de 2013
Canciones
Pones una canción. Cierras los ojos. Piensas.
Intentas pensar en una persona, pero esa persona nunca es la que tú quieres que aparezca, en su lugar siempre aparece otra. La misma, la de siempre.
Y pones otra canción, vuelves a cerrar los ojos y vuelve a aparecer.
Inevitablemente, siempre aparece, y la letra siempre habla de él.
Es una pesadilla... tras otra.
martes, 5 de febrero de 2013
En la sétima fila del cine
Con el vestido de tu cuerpo desnudo me he hecho unas cortinas para no ver este mundo, y es tan absurdo este frágil suburbio que me siento como un niño frente a un antidisturbios, con el alma casi rota por este constante crimen, cómo me exprime el no poder sentirte.
Malditos los humanos que asustaron a este cisne, ahora me siento sola y compongo mejor triste, menudo chiste fue perderte en el horizonte, ten cuidado con mi corazón por si se rompe. Y yo en las madrugadas más suicidas haciendo el Harakiri con alcohol en mi barriga y el desamor cobrándome intereses, como si pudiera repartir mi amor a esos burgueses.
Jodida dopamina que desprendo al verte, a este paso acabarán por declararte ilegal. Estoy bailando medio muerta con la suerte de perderte, pues eres la peor droga fabricada en la ciudad. Ya no me arropan sueños ni ilusiones, ahora duermo desnuda, esperando que algún día me perdones; no sabes lo que cuesta encontrar a alguien diferente entre tantos jodidos clones.
Ya no busco soluciones para estos problemas, pues ya son tantos que pienso coleccionarlos. Busco momentos de sonrisas semieternas contigo, para que almenos consiga olvidarlos. Cómo no volverse loco en esta cloaca: a falta de poesía esto sería la resaca de un millón de findes con vodka barato, bebiendo todo el tiempo para olvidarte solo un rato.
"Adiós" dijiste, pensando en un "hasta pronto", y otra tonta que se fue buscando lógica, como si no fuese una necesidad biológica el estar contigo. Cómo me exprime el no poder sentirte, y no poder amarte a oscuras en la séptima fila del cine.
Día Sexto.
domingo, 3 de febrero de 2013
.
Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo.
O cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, lleno de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».
Efímero
Aquella noche la chica se asomó a la ventana y miró a la luna. Entonces fue recordando, una a una, las caras de todos sus amigos. Comprobó, que, a medida que las caras iban cambiando, la luna crecía más y más, al igual que lo hacía su sonrisa. Entonces se dio cuenta de lo feliz que era ahora.
La chica cerró la ventana, su sonrisa reflejada en el cristal. Después se fue a dormir, pensando que, cada vez que volviese a sentirse desgraciada, miraría a la luna, para que protegiese su felicidad.
viernes, 25 de enero de 2013
No hay un límite
Volver a elegirlo cada día. Sentir como cada día eliges algo que no te conviene. Pero aun así lo haces, y sabes que te estás equivocando, sabes que siempre te equivocas, y que regresas a casa cada día preguntándote cómo pudiste, puedes y podrás caer tan bajo. Sí, porque nunca dejarás de ser humillada, nunca dejarás de hacer el ridículo, nunca dejarás de arrastrarte, y lo sabes. Es algo continuo, algo que parece no tener solución, ni final. Aun así, cada día vuelves a elegirlo. Pase lo que pase, venga quien venga, sea cual sea la situación, la circunstancia, el lugar o la hora. Siempre lo vuelves a elegir a él.
Lo peor de todo es que no quieres admitirlo -siempre es mejor echarle a él la culpa, e incluso a los demás-, pero sabes que solo tú podrás ponerle fin, y se supone que tendrás que hacerlo algún día...
Pero esto, claro, es solo una suposición.
sábado, 12 de enero de 2013
Y es por eso que me deprimo cuando escucho la Oreja de Van Gogh
Yo no tengo ningún "me pregunto qué sería mi vida sin él".
Tampoco un "puedes contar conmigo" en momentos de soledad.
Nunca he tenido un "Buenos días, princesa", y nunca me han regalado mil rosas mientras esperaba con la carita empapada. Creo que nunca me han regalado rosas. Tampoco eso de "tú y yo, solo tú y yo, ni siempre ni nunca", ni tardes de invierno por Madrid, ni nadie esperando sentado en mi portal.
No tengo un récord en quererme con nadie. Tampoco tengo un sitio que compartir los viernes por la tarde, y nadie me pidió que le diera un beso en una tarde en un bostezo de sol.
No he llenado de libros mi maleta, ni de fotos suyas de antes, ni he dibujado su sonrisa junto a la mía.
Tampoco me he dormido en un sofá con el abrigo de alguien.
Ninguna mirada ha buscado mi cara en una madrugada de un 20 de enero, saliendo de un tren. No he cogido un tren que no dormía, y no he visto su cara en un cristal.
Ahora mismo no existe un "quiero estar a tu lado" o un "quiero quererte o morir", o un "Nadie como tú".
Esto sí son deseos de cosas imposibles.
La diferencia
Está claro, está ahí todo el tiempo y hasta que no llegas al límite, no te das cuenta. Una vez que has tocado fondo, por fin lo ves: la diferencia entre estar enamorado y estar obsesionado. La diferencia entre un amor correspondido y una pesadilla. La diferencia entre una relación y una obsesión.
En el primer caso, al poco tiempo de experimentarlo desearías haber conocido a esa persona antes.
En el segundo caso, después de haberlo experimentado mucho tiempo te das cuenta de que desearías no haberla conocido nunca.
Ahí es donde está la diferencia.
Aun así todo sigue, siempe sigue, y sientes que nunca va a terminar.
Pero termina, porque todo tiene un límite infranqueable.
Porque después de todo, por muy inocente que seas no eres gilipollas.
jueves, 27 de diciembre de 2012
Cosas que nunca voy a saber.
¿Cómo es su olor?
¿Abre o cierra mucho la boca cuando besa?
¿Abre o cierra mucho la boca cuando besa?
¿Se le eriza el vello de la nuca cuando le toca una mujer?
¿Cómo son sus pies descalzos?
Qué tendrán los pies descalzos...
¿Cómo son sus pies descalzos?
Qué tendrán los pies descalzos...
Lo noto.
Tal vez exista un lugar, un sitio oculto en la distancia donde descansa el amor que nadie usa y que no hizo historia, porque ya nadie hablará de él. No servirá de nada la felicidad, ni la cortesía, solo quedará el tiempo andado. Un lugar donde descanse el amor no correspondido, un lugar que no sea diferente a aquel donde vives tú.
Te digo adiós, adiós a la memoria en que guardaba años de felicidad, enfrentándome a la vida.
Tal vez el Universo algún día me de una sorpresa y me lleve hasta ti.
Te digo adiós, adiós a la memoria en que guardaba años de felicidad, enfrentándome a la vida.
Tal vez el Universo algún día me de una sorpresa y me lleve hasta ti.
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